Que son Las Casas en la Astrologìa y Porquè Significan lo que Significan.


«El propósito de este artículo será explicar el razonamiento subyacente detrás de la asignación original de tópicos a las casas en la astrología Helenística, lo que ha determinado el pensamiento acerca de las casas astrológicas desde entonces, aunque con varios cambios en los tiempos Medievales y una mayor transformación conceptual en los tiempos modernos. Mi tesis será que las doce casas originalmente representaron una diferenciación y articulación sistemática del concepto de destino. Como los esquimales con sus famosas múltiples palabras para nieve, los astrólogos Helenísticos tenían, en su sistema de casas, un maravillosamente sofisticado lenguaje para identificar y distinguir las manifestaciones del destino en cada área de la vida humana.

Este empleo del concepto de destino en la astrología Helenística no estaba confinado solo al sistema de casas. La astrología Helenística estaba basada en un modelo cosmológico en el que las estrellas fijas y los planetas representaban los componentes esenciales del alma cósmica, o la conciencia cósmica misma. Este modelo, en sus numerosas expresiones variables, deriva directamente de la cosmogonía del Timeo de Platòn, y es común a casi toda la filosofía Helenística, es la conceptualización de este modelo en términos de destino, concepto que le da un distintivo carácter astrológico.»

Texto Completo:

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LA IMPORTANCIA DE LOS TRANSITOS EN LA ASTROLOGIA HELENISTICA


Al juzgar por la escasez de los tratamientos e invocaciones a los tránsitos en la astrología Helenistica, podemos inclinarnos a considerarlos como teniendo una importancia menor. Sin embargo, el siguiente pasaje breve de una obra genuina de Valens deberìa servir para contrarrestar esa opiniòn. Tambièn indica que los transitos solo deberìan ser tomados en consideraciòn bajo ciertas circunstancias. La (antología) de Valens, Libro VI,5:

«Los ingresos de los planetas, entonces, serán juzgados suficientemente intensos (1) siempre y cuando ingresaran sobre los lugares (o estuviesen en cuadrado y diámetro a ellos) mientras que fueran ellos señores de los tiempos (2). De manera similar, cada uno de los planetas tambièn tiene suficiente tensiòn para preservar o destruir cuando hace su ingreso sobre esos planetas que han obtenido la soberanía o el liderazgo a la hora del ingreso. Y ningùn planeta puede prevenir la amenaza de este planeta ingresando para algunos (3) o su buen servicio a ellos, incluso si sucede que fuera mucho màs fuerte en relación a familia, vida, o reputación, pero se somete a las leyes temporales del periodo hasta que (el planeta ingresante) abandona la regencia. Cuando completa (su) tiempo, cediendole el liderazgo a otro, vuelve a estar sin tensiòn (4) en relaciòn a bueno o malo…«

1.eutonos.Literalmente, «bien-estirado» «tirante»
2.Cuando son uno de los cronocratores, de los regentes temporales.
3.Planetas o personas?
4.atonos. Esto es «flojo».

.En un pasaje hacia el final del Tetrabiblos, Ptolomeo concurre en el asunto de su importancia. El dice,

«Debemos prestar atención a los ingresos hechos a los lugares de los tiempos, ya que no hacen una contribución ordinaria a los efectos de los periodos vitales (5), y especialmente a los ingresos de Kronos relativos a los lugares generales de los tiempos, a los de Zeus relativos a los lugares de los años, a los del Sol y Ares y Afrodita y Hermes relativos a los lugares de los meses, y a los trànsitos (6) de la Luna relativos a los lugares de los dìas. Esto es porque los cronocratores generales tienen màs autoridad para el cumplimiento del efecto, mientras que los cronocratores particulares cooperan o entorpecen de acuerdo a la congenialidad o antipatia de sus naturalezas; pero los ingresos liquidan la intensificación o relajación (7) del evento. Porque el lugar afetico y el señor de los tiempos generales junto con el señor de los términos significan la propiedad general de la calidad y de la prolongación (8) del tiempo…»

5.kairos. Esto no es estaciones del año, sino estaciones o etapas especiales en la vida de uno.
6.parodos.
7.epitasis kai anesis.
6.paratasis

.Y Ptolomeo, tambièn, destaca el caso donde el mismo planeta es tanto un regente temporal como el que hace un ingreso.

«Y si las mismas estrellas tienen autoridad sobre los tiempos y los ingresos, la naturaleza de los efectos se vuelve excesiva y sin adulterar, ya sea que inclinen hacia lo bueno o hacia lo vil.»

Viniendo de Valens por un lado, y de Ptolomeo por el otro, podemos inferir que esta puede haber sido la opiniòn dominante entre los astròlogos Griegos respecto a la importancia de los ingresos.

-El Contexto del Empleo de los Transitos.

La doctrina moderna de los transitos se concentra en los trànsitos de un planeta al grado ocupado por otro planeta (u otro punto significante en el tema natal). Esto puede ser solo un subconjunto dentro del espectro ocupado por el concepto Griego de ingreso. Primero que nada, el concepto Griego  claramente incluye transitos al zoidion (signo) ocupado por el planeta, que es considerado como el lugar ocupado por el planeta en el sistema de casas de signo completo. Y de hecho, no tenemos referencias inequivocas a trànsitos por grado en ningùn material  aqui traducido, aunque es posible que sean tomados como un caso especial en todas las delineaciones dadas. No sabemos aùn si el tipo màs basico de ingreso fuè aplicado a transitos de casas mundanas, que son los lugares ocupados por los planetas en un sentido diferente.

Segundo, el concepto Griego de ingreso puede incluir transitos a lugares natales que son caracterizados màs abstractamente, tales como lugares definidos por profecciòn. Aqui, tambièn, parece que el énfasis es mayor en el zoidion regido (pero no necesariamente ocupado) por planetas que asumen importancia de tiempo en tiempo al volverse cronocratores.

Tercero, nosotros sabemos que los ingresos eran empleados en el retorno solar en tanto que la pieza de Doroteo esta  inequivocamente en este tipo de contexto, y la que se atribuye a Valens puede tener esa misma conexiòn. Pablo (Paulus Alexandrinus) menciona ingresos en el contexto de las circumboluciones (direcciones). De hecho, en ningùn lugar de las escasas y desparramadas referencias a los ingresos en el resto de Valens y Efestiòn encontramos transitos mencionados aisladamente de las direcciones, regencias temporales, profecciones, o retornos solares. Entonces, sobre el solo precedente del uso Griego, es dificil justificar el empleo de los transitos como un concepto autònomo.

He analizado los cuatro textos gramaticalmente para ver si alguno de los escenarios es favorecido por la sutilezas del lenguaje. Solo puedo concluir que los escritores Griegos eran casi perversos en su uso del lenguaje al incluir todas estas posibilidades de transito. Probablemente entonces, no deberíamos generalizar el concepto de ingreso  a partir de ninguno de los casos especiales mencionados arriba (incluidos los transitos simples en el tema natal), sino que deberíamos màs bien tratar de encontrar una conceptualizaciòn màs amplia que los incluya a todos. Lo que nos lleva a la siguiente cuestiòn.

-El Principio detrás de las Delineaciones

Me animo a decir que cualquiera familiarizado con las interpretaciones modernas de los trànsitos que lea estas delineaciones va a encontrar algunas que le suenan completamente equivocadas. Permitanme mencionar solamente el trànsito de Ares a Kronos, que es considerado como muy favorable por todos los escritores; y el trànsito de Afrodita a Zeus, que es considerado como bastante desagradable. Claramente, si estos trànsitos no son solo el resultado de una experiencia astrològica muy diferente, y revisten algùn aspecto constructivo, no pueden derivar de la misma «mezcla de energìas» que encontramos en los aspectos. De hecho, los Griegos consideraban los aspectos Ares-Kronos en una natividad màs o menos como nosotros lo harìamos en la astrologìa moderna, como bastante terribles. Entonces, no podemos solo depender de este principio.

En este contexto, es interesante ver lo que Abu Mashar dice sobre el principio detras de los trànsitos en los retornos solares en su obra sobre revoluciones solares. Traduzco de la ediciòn de Pingree de la traducciòn medieval griega de su obra, Libro v, secciòn I.

«Los ingresos de los planetas en la revoluciòn de los años a sus propios lugares fijos y a aquellos  de los otros planetas tienen ciertas significaciones inefables para cosas buenas y malas. Es necesario entonces, examinar los lugares. Porque, en la revoluciòn del año, el planeta a menudo vuelve a su propio grado, y a menudo al signo aunque no al grado. Al momento de la revolución del año cuando hubiera llegado al grado en que estaba al momento del establecimiento (el radix) o al tèrmino en que estaba, su significaciòn sera completa. Y si el planeta en la revolución del tiempo està en un cierto zoidion, luego retrograda de vuelta a su lugar en el radix, tambièn tiene algùna significaciòn de este modo. Pero cuando hubiese llegado al lugar de otro planeta, uno debe investigar en un modo triple.

Primero es necesario mezclar la significación de ambos planetas cuando se miran uno al otro, luego (segundo) investigar la naturaleza de estos. Porque, igual que es benèfico cuando hubiese llegado al lugar de un benèfico, tambièn un benèfico en el lugar de un malèfico hace la actividad del malefico benèfica. Y si un malèfico llegara al lugar de un benèfico, arruina la actividad del benèfico, intensifica su malevolencia. Tercero, es necesario examinar el zoidion en que el planeta estaba en el fundamento, y tomarlo como un Horoskopos y poner sus efectos en concordancia con esto (esto suena a casas derivadas)«

.La mezcla de energías tiene un aire muy moderno, pero no veo como el par de delineaciones referida anteriormente puede derivarse en manera alguna de un principio tan simplista. Entonces, como delinea Abu Mashar estos dos trànsitos? Consistentemente con su propio principio, pero no completamente de acuerdo con la tradiciòn, el ha moderado la cualidad positiva del trànsito de Ares-Kronos, y revertido el carácter negativo del trànsito Afrodita-Zeus.

«Ares haciendo un ingreso a Kronos, al momento del retorno causa la adiciòn de hermanos y amigos y produce estadìas fuera del hogar en las inmediaciones. Si Ares tiene relaciòn con el año, indica inactividad y lentitud; si Kronos hubiera de tener relaciòn con el año, enfermarà por un golpe.

«Si  Afrodita ocupa el lugar de Zeus, indica mucha confianza y viajes fuera del hogar a lugares sagrados. Y otorga riqueza a través de herencia, y viajes hacia amistades, y adquisiciòn de nuevos amigos que son poderosos, y causará enfermedad y salud.»

Me parece que hemos perdido el hilo en algùna parte. Por el interes de recuperarlo, voy a ofrecer un breve anàlisis lingüístico de la palabra epembasis para ver que puede ser de utilidad.

Nota General

Epembasis es un sustantivo abstracto formado por el verbo epembainò.La raìz de esta palabra es el verbo Griego comùn baino, que simplemente significa «caminar». Tiene el compuesto preposicional epem precediendolo, que se construye de la preposiciòn epi, que significa «sobre», «en» «hasta» etc., junto con la preposición en, que significa «en», o «entre» El verbo resultante , entonces, significa «pisar sobre, en, por encima», etc. En un contexto figurativo, a menudo tiene las connotaciones negativas «pisotear» «atacar», «acercarse». Sin embargo, cuando los sinònimos son usados en los siguientes textos sobre trànsitos, son elegidas palabras màs neutrales (algunas veces bastante deliberadamente, me parece a mi) para contrarrestar cualquier sugerencia de hostilidad. Y algunas veces parodos, el equivalente semàntico Griego de nuestra palabra «trànsito», se usa en conjunciòn con epembasis para hacer este significado màs especìfico.

Hay un segundo uso figurativo que es un contexto temporal: «embarcarse» o «comenzar», el primero derivado de la idea de subirse a bordo de una embarcaciòn o nave en preparaciòn para un viaje, el segundo de la nociòn de embarcarse en un perìodo de la propia vida. Ahora, sabemos que la palabra epembasis es ocasionalmente usada como sinònimo de paradosis kai paralepsis, el momento de ceder y tomar que significa la entrada en un nuevo perìodo de regencia temporal, y sabemos que el ingreso es aumentado (o incluso hecho posible) cuando el planeta ingresante tambièn es un cronocrator. Entonces, hay un cercano e intrínseco vínculo entre estos dos conceptos.

Ptolomeo mismo ha señalado su conexión esencial al final de su primera cita arriba. El cronocrator indica el carácter especìfico y la prolongación, paratasis, de un cierto perìodo de tiempo, mientras que el ingreso produce una intensificaciòn o relajaciòn epitasis kai anesis en el efecto. Paratasis y epitasis ambos vienen del mismo verbo teinò que simplemente significa «estirar».  Ek oruneri tiene el significado de «estirar a lo largo», como en la expresiòn «la pared se extiende a lo largo del camino,»el segundo «estirarse hasta cierto punto» como en la expresiòn «la linea se estira ajustadamente.» De nuevo, el primero esta relacionado con la extensiòn, el segundo con la intenciòn.

Ahora, recuerden que el estiramiento de una cuerda en diferentes grados (el segundo sentido) produce tonos discretos de la escala musical que nosotros llamamos «grados» (gradus en Latin, de la raiz verbal de «ingreso» ingreditor), mientras que la palabra Griega que traducimos como «ingreso» concretamente significa «poner el pie en.» Entonces, en la mente de Ptolomeo al menos, debe haber una conexiòn entre el concepto de ingreso, epembasis, y el concepto de intensificaciòn, epitasis, yaciendo en la idea de que un ingreso planetario toma su «nota» fundamental del cronocrator unos cuantos grados arriba o abajo – esto es, trae cierta intensificaciòn del evento que produce un «grado» o «tono» bien definido caracterìstico del planeta recibiendo el ingreso. De esta manera la misma palabra que describe un hecho fìsico en los cielos expresa la naturaleza de su efecto en un evento de este mundo. Esta duplicidad de significado parece ser caracterìstica del lenguaje astrològico en general.

Valens tambièn parece estar usando esta metáfora de estiramiento de cuerdas en la primer cita de este prefacio, aunque el està aplicàndola algo diferentemente. Nosotros podemos producir diferentes tonos en una cuerda de una tensiòn dada variando  las amplitudes de sonido. Sin embargo, sin una tensiòn subyacente a la cuerda ningùn tono puede ser producido. Valens asimila el efecto del cronocrator a la tensiòn de la cuerda, y argumenta que ningùn «tono» puede ser producido por ingreso si la cuerda misma estuviera floja.

Casualmente, estas dos metáforas diferentes, parecen jugar sobre los dos diferentes sentidos de la palabra Griega eutoneo, que puede significar ya sea «tensar suficientemente», o «tensar apropiadamente»

Es quizás tambièn util mencionar que los Persas asociaron las diferentes cuerdas de la Lira de siete cuerdas con los siete planetas. Entonces, podemos asociar los efectos de un ingreso de Ares sobre Kronos cuando Ares es cronocrator a la producción de un «tono» de Kronos sobre la cuerda de Ares.

Podemos tambièn ver aqui la intima conexiòn entre el concepto de ingreso y el concepto de regencia temporal. En la versiòn de Ptolomeo de la metàfora, el ingreso es la tensiòn de la cuerda mientras que la regencia temporal es la amplitud – y todos sabemos las interrelaciones entre extensión, tensión y tono de una cuerda.

Esta metàfora de tensar y relajar de una cuerda es de importancia crucial en la filosofía Griega. Los Griegos regularmente la usaban para caracterizar la manera en que la intensidad de una cualidad puede cambiar mientras la cualidad permanece la misma. Por ejemplo, la «rojeza» puede variar en intensidad o «grado»(una palabra que significa «paso», por cierto) mientras sigue siendo roja. Tal cambio fue conceptualizado como resultando de una variaciòn de tensiòn de opuestos «tirando» uno en contra de otro.  Esta metàfora da cuenta tanto por la continuidad de diferentes intensidades como por la existencia de «pasos» discretos o «grados» de cualidad, correspondiendo a los diferentes tonos producidos por la tensiòn de una cuerda.

Esto fue considerado como la forma fundamental de entender el cambio de cualidades, como el color, peso, e incluso la velocidad. Pero lo que es bastante sorprendente en la presente discusiòn es que los astròlogos estàn empleando estos conceptos en un contexto temporal, como caracterìsticas de un evento. Esto nos puede parecer enigmàtico de entrada porque nuestro propio entendimiento de los acontecimientos està altamente condicionado por el ejemplo paradigmàtico de una colisiòn de dos cuerpos, que sucede màs o menos instantaneamente. Que podrìa estarse representando por la intensificaciòn y relajaciòn de un evento? Evidentemente, el evento se entiende como teniendo lugar a travès de un perìodo de tiempo. Esto nos lleva de vuelta al significado fundamental de la tìpica palabra Griega para «evento», apotelesma.

En nuestras primeras traducciones, usualmente hemos entendido esta palabra como el efecto causado o producido por el planeta – lo que el planeta ha hecho, por así decir. Pero aqui tambièn podemos haber estado demasiado influenciados por conceptos de la física moderna. Hemos pensado demasiado en términos de causa eficiente, la causa que empuja y tira y actua màs o menos instantáneamente. Algo que acontece a lo largo de un perìodo de tiempo se conceptualiza como una serie de eventos cada uno de los cuales sucede en un momento. Pero la palabra Griega apotelesma se refiere tanto a la actividad de lograr una meta o un fin (telos) como a la meta o el fin mismo, bastante como nuestra palabra Inglesa logro (acomplishment) lo hace.Y la actividad de lograr puede muy bien ser algo que tiene lugar a travès del tiempo. En el pasaje de Ptolomeo arriba, el logro se entiende como teniendo cierta cualidad caracterìstica de prolongaciòn – no solo como una extensiòn temporal, por ejemplo, puede suceder de golpe y porrazo, o frenèticamente, o sostenidamente y ritmicamente. Y la cualidad de prolongraciòn misma, yendo de los extremos de agudeza de actividad hasta el agotamiento paulatino. Entonces, en el contexto de regencia temporal y de ingresos, la prolongaciòn total e intensidad del logro tiene un caràcter planetario – no solo el resultado obtenido en si mismo, mientras que puede ser posible correlacionar cada tipo de prolongaciòn y de intensificaciòn con un cierto planeta.

Si este anàlisis es correcto, entonces significa que no podemos llegar al nucleo de las delineaciones Griegas de ingresos por una simple combinaciòn de «energìas» planetarias, como si fuera un tipo de aspecto; porque uno de los planetas representa la prolongaciòn mientras que el otro representa la intensificaciòn. Ni podemos meramente considerar los efectos generados por las energìas planetarias; debemos adicionalmente aprender a delinear el caràcter de estas energìas planetarias mientras estàn en acciòn, y asi entender la autèntica dimensiòn temporal de la causaciòn astrològica.

En vista de la anterior discusiòn, hemos decidido traducir epembasis por la palabra latinizada «ingreso», (de ingreditor), que es el equivalente perfecto, y que ha tenido ampliamente a travès de la historia el mismo espectro de significados. Tambièn es màs general (y por lo tanto confusa) que nuestra palabra «trànsito»

Traducciòn Libre de: Robert Schmidt » Dorotheus, Orpheus, Anubio, & Pseudo Valens Teachings on Transits » PROJECT HINDSIGHT GREEK TRACK VOLUME IX

Causalidad Astrològica – Katarchè y Apotelesma


Katarchè, con una Actualizaciòn sobre Apotelesma – Probablemente serìa prematuro para nosotros intentar una exègesis definitiva de este importante concepto astrològico ya que es solo con este fascìculo que hemos comenzado a traducir los textos Griegos pertinentes. Sin embargo, algunas reflexiones preliminares son necesarias. Como
siempre, comenzaremos con una discusiòn sobre la palabra. La palabra Katarchè es un compuesto formado por la palabra Griega fundamental Archè con el prefijo preposicional Kata añadido. Archè es uno de los màs importantes terminos filosòficos en el lenguaje Griego. Su significado fundamental es «principio» o «fuente», y «soberanìa» u «orden». En este par de signficados se parece mucho a la palabra Latina princeps, de donde obtenemos nuestra palabra «principio». Un principio es el comienzo de algo , y tambièn algo que gobierna sobre otras cosas. Un viejo maestro mìo acostumbraba combinar estos dos significados con la siguiente traducciòn para archè:  «principios rectores» y «fundamentos determinantes», la idea siendo que un verdadero comienzo de alguna forma domina sobre lo que màs tarde resulta de algo (que comienza – aclaraciòn mìa). El principal impulso de los filòsofos Griegos fuè encontrar el verdadero principio rector de las cosas. Por ejemplo, las cuatro causas de Aristòteles son tomadas por el mismo como los cuatro principales archai. (Plural de archè)

El prefijo kata es una preposiciòn comùn con el significado raiz de «bajo» (down) como
en «por la escalera» (down the ladder). Pero como es comùn con todas las preposiciones,
tiene una gran variedad de significados derivados como «contra», como al presentar
cargos contra alguien, porque lo estàs acusando. Tiene tambièn una gran variedad de
significados relacionales que solo estan conectados  metafòricamente con la idea de
movimiento descendente como en «de acuerdo con». Algunas veces estos nos son dificiles
de construir, pero sospecho que «de acuerdo con», viene de alguna idea similar a
tironear algo hacia abajo donde el objeto que està de acuerdo con esa cosa sigue.

Frecuentemente se puede obtener una pista de estos significados relacionales cuando
observamos como gesticula la gente mientra habla y usa tales palabras y frases. En todo
caso, el significado relacional particular mencionado es muy comùn en Griego.
El compuesto katarchè algunas veces parece ser utilizado casi intercambiablemente con archè cuando el ùltimo simplemente significa «comienzo». No parece ser usado para indicar
regencia, el otro significado principal de archè. Pero en comparaciòn, como si fuera,
katarchè tiene un uso especializado muy interesante. Se refiere a la primer acciòn
realizada en un sacrificio u otro ritual religioso: el lavado de manos y el corte de
cabello, por ejemplo. Ahora, tal acciòn no domina exactamente el resto de la ceremonia a
la manera de un principio o causa, pero aùn asi es un indicador muy importante de lo que
habrà de venir, y en un sentido define la secuencia de los pasos que seran tomados en la
ceremonìa misma.

Astrològicamente hablando, la palabra katarchè se usa para todo tipo de situaciones
clasificadas como horarias o eleccionales en la astrologìa posterior: el formular una
pregunta, acostarse enfermo, la llegada de un mensaje, etc. De hecho,
Ptolomeo mismo dice (Libro III) que, ya que la concepciòn es en un sentido el verdadero
archè (o principio rector, fundamento determinante) de un niño, la natividad misma deberìa ser considerada como
un kata-archè. En todas estas situaciones, es evidente que el evento catàrquico no se
puede considerar como la causa de lo que indica (mientras que el momento de la
concepciòn si puede). Por lo tanto, deseo entretener la posibilidad de que estos
comienzos y sus consecuencias fueran conceptualizados en un contexto ritualìstico.

Por eso en este volumen estamos experimentando con la palabra «in-cepciòn» como una
traducciòn para katarchè, porque parece marcar el principio en un sentido especial que
es no-causal.

Katarchè y Apotelesma como Contrapartes a Archè y Telos– Si el sentido ritualistico de katarchè es ominpresente en su aplicaciòn astrològica, podemos verlo como una contraparte deliberadamente elegida a la palabra archè. Es el archè quien se supone dè inteligibilidad a la forma de ser de las cosas, lo que lleguen a ser, y como se  interconectan con otras cosas. Como una causa eficiente, o la causa que pone a algo en
movimiento, el archè puede ayudar a explicar la interconecciòn entre dos eventos, y
finalmente cadenas completas de eventos (particularmente con la adaptaciòn moderna de
una causa eficiente que usamos en la fìsica). Como una causa formal, puede ser
responsable de las variadas propiedades y potencialidades que propiamente pertenecen a
esa forma. Y similarmente para las otras causas. Esto es, el uso de archè hace a las
cosas inteligibles porque establece una conexiòn exacta entre las cosas y sus origenes, y
esto està en la raiz de todo el pensamiento cientìfico.

Pero en el contexto de los rituales (y de los juegos, llegado el caso) los eventos
tambièn tienen relaciones muy inteligibles y exactas entre si, aunque ellas son
no-causales. En un ritual las cosas son llevadas a cabo de acuerdo a reglas muy exactas, en un orden muy exacto. Comienzan por el katarchè, o acciòn incepcional, y todas conducen al evento que es el cumplimiento del ritual, tal como el sacrificio mismo. Ahora la
incepciòn del ritual es ciertamente no considerada como la causa de lo que sigue aunque
como he dicho antes, es en algùn sentido un indicador de lo que habrà de suceder.

No soy conciente de si habìa un termino general para la conclusiòn de un ritual correlativo a katarchè como su incepciòn, pero es muy sugestivo que el termino apotelesma fuese tan plenamente apropiado por los astròlogos Griegos. En la Nota General a mi traducciòn de los Asuntos Introductorios de Paulus, enfatizè la aplicaciòn causal de apoteleò, la raiz verbal de esta palabra, tal como «hacer» o «producir», que ciertamente son muy comunes en Griego. Pero en un sentido  màs fundamental, la raiz verbal simplemente significa «terminar algo» Significa «hacer» o «producir» por derivaciòn de este sentido fundamental, donde la actividad de hacer es vista desde la perspectiva de la culminaciòn de una acciòn. Pero la palabra no necesita tener semejantes reminicencias causales. De hecho, ahora pienso que fuè elegida como compañero perfecto para la palabra katarchè, para referirse a la conclusiòn de un ritual para el cual el katarchè fuè la incepciòn. Como tal, no es màs un efecto de la incepciòn que lo que la incepciòn es una causa de la conclusiòn.

Surge un punto interesante en este vinculo. Una de las cuatro causas Aristotèlicas es llamada telos, o causa final. Es aquello en razòn de lo cual algo es hecho o tiene lugar. La palabra se relaciona a la misma raiz verbal que apo-teles-ma, solo que sin el prefijo preposicional apo. El telos es simplemente el fin o el cumplimiento de algo, pero, como el uso Aristotèlico lo confirma, es el fin lo que motiva o atrae hacia si como una especie de meta. No es simplemente la ùltima etapa de una actividad; en algùn sentido està completamente fuera de la actividad como aquello que es  causa o fuente de la actividad. Sin embargo, el prefijo apo adherido a la anàloga raiz telesma pone el ènfasis claramente de vuelta en la actividad misma. El apotelesma es el estadio final de la actividad que termina; es el fruto final con el cual algùna actividad es lograda. Entonces, no solo no es apotelesma un efecto de katarchè como su causa, sinò que tampoco es un archè en la manera de un telos. Entonces, este sentido de la palabra està completamente fuera del reino de lo causal, mientras que en el sentido derivado tiene un distintivo tono causal. Luego podemos añadir apotelesma a nuestra lista de terminologìa astrològica equivoca.

Los eventos entre la incepciòn y la conclusiòn de un ritual no estan relacionados en una forma causal tampoco. Pero la secuencia no es menos inteligible por todo ello. Si conocieramos el ritual, y llegasemos a la exacta mitad del mismo, deberìamos saber exactamente en que etapa el ritual se encuentra a partir de la acciòn ejecutada en ese momento. Por lo que aqui tenemos un «principio» de inteligibilidad diferente compitiendo con aquel de las causas originativas.

La aplicaciòn a la astrologìa es bastante directa. El katarchè, sea una interrogaciòn o la llegada de un mensaje o lo que sea, debe ser considerado como el comienzo ritualistico a un ritual cuyo desenlace o conclusiòn no es ordinariamente conocido por nosotros de antemano por la simple razòn que nosotros no sabemos que ritual està siendo realizado. El resultado, el apotelesma, tanto como los eventos intermedios, pueden ser conocidos por quien sabe las reglas del ritual- esto es, por el astròlogo. Los cuerpos celestiales no son pensados como agentes en el sentido ordinario, como produciendo aisladamente buenos y malos eventos dependiendo de la fortaleza de un cuerpo celeste en un momento dado. Tampoco deberìan ser entendidos como coordinando causas con efectos, comienzos con desenlaces (como Al-Kindi argumenta). En cambio, ellos son sacerdotes realizando un ritual, y nosotros somos los «objetos». Algunas veces el ritual puede ser ejecutado para la bendiciòn y nuestra buena fortuna, otras para nuestra condenaciòn y mala fortuna. Otras veces puede ser en razòn de los hijos, y otros eventos por el estilo. Y en algùn punto en el tiempo todos nosotros estamos sujetos a un sacrificio ritual, que culmina en nuestra muerte.

Entonces la astrologìa «catarquica» (y el pensamiento catarquico en general) puede haber conceptualizado los eventos ritualisticamente, mientras que la ciencia Griega (y la moderna tambièn) pensò en terminos de causas originativas. Ninguno es màs «racional» que el otro. Ambos son conceptualizaciones del mundo. Ambos deben ser considerados como en cierta forma hipotèticos. Esto es, no es evidente a priori que todos los eventos, o que incluso la mayorìa de los eventos en el mundo puedan ser inteligibles en terminos de una fuente en la cual ellos son comprendidos como teniendo su ser, màs de lo que està claro cuales eventos, si algùnos, pueden ser inteligibles en terminos del paradigma de un ritual.

Es la ciencia moderna primariamente la que ha creado la hipotesis de la inteligibilidad universal en tèrminos de causas – en palabras de Husserl «una hipòtesis de una naturaleza exacta.» Pero porque deberìa ser la naturaleza puramente inteligible de este modo? Incluso los Griegos – o màs bien deberìa decir los fiòsofos Griegos sobre todo – pensaron que habìa un sustrato oculto de las cosas que era in-inteligible en terminos de causas, un tipo de mera materialidad absoluta y completamente sin orden ni forma, El Otro, de Platòn. Y este substrato oculto incluye, por cierto, la mayorìa de los eventos especìficos de la vida cotidiana. Pero no podrìa ser que justo donde termina la inteligibilidad de los principios rectores, allì la inteligibilidad ritual avanza y llega a si misma? Esto argumentaria a favor de una especie de complementariedad entre las dos visiones, y no una exclusividad.

Katarchè como Complemento a Archè – Quisiera sugerir una forma en la cual estas dos concepciones de la naturaleza y de la vida pueden coexistir. Mi orientaciòn serà reflejar ambos conceptos de una incepciòn katarchè y un principio rector archè en una sintaxis de lenguaje natural. Debo sin embargo usar el lenguaje Griego, por motivos que se volveràn claros.

Aqui està la analogìa: Para los Griegos, la relaciòn entre sustantivo y verbo en una cierta clase de oraciòn simple puede ser asimilada a la relaciòn entre el principio rector archè, y lo que depende de el. Ambos Platòn y Aristòteles consideran el sujeto (esto es, la cosa significada por el sustantivo, no el sonido) como algo imponiendo un lìmite o determinaciòn sobre el verbo (nuevamente, la acciòn significada por el verbo, no el mero sonido). En mi opiniòn, este es de hecho el significado fundamental de logos.

Aristòteles tiene un nombre general para todos los tipos de aplicaciònes diferentes de tales usos verbales. Los llama «categorìas.»La palabra Griega kategoria de donde esta palabra deriva basicamente significa una «acusaciòn» o «cargo» hecho contra algo o alguien (publicamente en la plaza = àgora) Pero uno puede hacer la acusaciòn propiamente solo contra uno tal que pueda ser tenido por responsable de un cargo. Ahora, la palabra Griega para responsabilidad en este sentido es aitia, que tambièn se da que es la palabra Griega para «causa», que es una archè para Aristòteles. Entonces Aristòteles (y Platòn presumiblemente) conceptualizan una oraciòn tal como «Un hombre corre» como afirmando que un hombre puede ser propiamente juzgado responsable por el acto de correr. Similarmente con oraciones tales como «Un hombre es un animal» y «Un hombre es bipedo.» Luego, la forma o esencia de un hombre es la causa de todo lo que este es propiamente capaz de ser o hacer. Ella es la causa formal en el sentido aludido anteriormente.

Tambièn, en la mayorìa de la oraciones hay otros tipos de unidades sintàcticas que involucran relaciones determinativas. Por ejemplo, en las expresiones «igual de un hombre» y «similar a un hombre», la palabra «hombre» esta en un caso genitivo y dativo respectivamente, y estaria en estos mismos casos en Griego. Podemos decir que el hombre se determina en su caso por las palabras «igual de» y «similar a». Pero aunque esta relaciòn es determinativa, no puede ser conceptualizada en la misma forma que la relaciòn sustantivo-verbo discutida en el parrafo anterior. «Un igual de» no es responsable por «ser un hombre.» De hecho, la palabra Griega para «caso» es ptòsis que simplemente significa «una caida» (la palabra Latina casus teniendo exactamente el mismo significado).

Ahora, para volver a la analogìa. Digo que el evento catarquico y el evento apotelesmàtico, el comienzo y el final del ritual respectivamente y todos los eventos en medio, se relacionan entre si como casos, no como sustantivo y verbo. Un signo de esto es el hecho de que la palabra katarchè y la palabra apotelesma las dos tiene prefijos preposicionales, y tales preposiciones son tambièn indicadores de diferentes casos. Archè y telos no tienen tales prefijos. De esta manera, la relaciòn entre la etapa o eventos dentro de un ritual es determinativa, pero no causal.

Debe tenerse en cuenta que tanto la relaciòn sustantivo-verbo como la relaciòn de caso coexisten en la mayorìa de las oraciones. Por ejemplo, «Un hombre le da el libro de su hermano a un amigo.» Por analogìa, tanto las relaciones causales como las ritualisticas pueden coexistir en los mismos eventos y complejos de eventos. La pregunta es, cual es la jurisdicciòn de cada una?

La palabra Griega màs comùn para «un evento», sumptoma , nos da una pista sobre como los astròlogos Griegos pueden haber respondido a esta pregunta. Esta palabra simplemente significa un «caer junto«. Viene de la misma palabra que los Griegos usan para «caso». Ptolomeo usa este termino para describir la mayorìa de los eventos a-caeciendo a los seres humanos. Tambièn puede ser empleada para describir varios episodios que caen juntos para producir un evento, o varios eventos que caen juntos para producir un evento complejo. Entonces, la palabra Griega basica para «un evento», implica una interconexiòn no-causal de episodios que lo componen, una que considero se conceptualiza mejor como ritualistica. Puede no ser el caso que la vida cotidiana es màs inteligible en terminos de un ritual semejante que en terminos de causas originativas?

En la presente discusiòn, he reflexionado las conceptualizaciones causales y ritualisticas de los eventos en una sintaxis de lenguaje natural para encontrar una analogìa para la visiòn ritualistica de los eventos mismos y su relaciòn con la visiòn causal. Sin embargo, puede haber màs de una analogìa aqui. Al comienzo de este prefacio mencionè que la posibilidad de que los traductores originales de la tradiciòn de sabidurìa Egipcia al Griego pueden haber estado introduciendo concientemente su propia vision antagònica de la naturaleza de las cosas profundamente en el lenguaje Griego mismo, como un desafìo a la filosofìa de los Griegos Atenienses. Pienso que he presentado un caso plausible sobre como las palabras katarchè y apotelesma fueron escogidas deliberadamente con ese propòsito. No obstante, que mejor forma habrìa de lograr un impacto duradero en la mente Griega que basar su conceptualizaciòn de los eventos en el caso, una unidad sintàctica fundamental de la oraciòn Griega, pero una diferente al logos de los filòsofos Griegos?

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Traducciòn Libre prefacio de «The Astrological Record of The Early Sages in Greek»  Autor – Robert Schmidt